Terror en la cabaña del bosque

Había una vez un grupo de amigos que decidieron pasar la noche en una cabaña en medio del bosque. Eran cinco jóvenes valientes y curiosos que pensaban que nada malo podía pasarles en ese lugar apartado de la civilización.

Al llegar a la cabaña, todo parecía perfecto. Tenían comida, bebida y suficiente leña para encender la chimenea y mantenerse calientes durante la noche. Sin embargo, conforme avanzaba la noche, las cosas empezaron a tornarse extrañas.

Uno de los chicos comenzó a escuchar extraños murmullos en el bosque. Al principio pensó que era su imaginación, pero pronto se dio cuenta de que algo no estaba bien. Los otros amigos también empezaron a sentir una presencia siniestra acechando en las sombras.

Decidieron encerrarse en la cabaña y tratar de mantenerse unidos. Pero poco a poco, uno por uno, empezaron a desaparecer. Algunos escuchaban gritos desgarradores en la noche, otros veían sombras moviéndose entre los árboles. La paranoia se apoderó de ellos y no sabían en quién confiar.

Finalmente, solo quedaban dos amigos: Julia y Pablo. Estaban aterrados y no sabían qué hacer. Decidieron armar un plan para tratar de escapar, pero antes de que pudieran ponerlo en marcha, una figura oscura y grotesca apareció en la puerta de la cabaña.

Era una criatura monstruosa, mitad hombre y mitad bestia, con ojos que brillaban en la oscuridad y garras afiladas. Julia y Pablo gritaron de terror y corrieron hacia la salida, pero la criatura los alcanzó rápidamente y los arrastró hacia el bosque oscuro.

Nunca se supo qué pasó con los jóvenes desaparecidos en la cabaña en el bosque. Algunos dicen que fueron devorados por la criatura, otros afirman que se convirtieron en sus esclavos para siempre. Lo único que se sabe con certeza es que aquella noche maldita dejó una marca imborrable en la mente de quienes la presenciaron. Y la cabaña en el bosque sigue siendo un lugar prohibido, temido por todos aquellos que conocen su historia.

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