La Mansión de Valle Oscuro: donde el terror habita

En un pequeño pueblo llamado Valle Oscuro, situado en lo más profundo de un bosque frondoso y misterioso, se contaba la historia de una casa abandonada que se decía estaba encantada. Los lugareños evitaban acercarse a ella, pues aseguraban que extraños sucesos ocurrían dentro de sus paredes.

La casa en cuestión era una mansión antigua, de estilo victoriano, con enormes ventanales que reflejaban la luz de la luna en las noches despejadas. Su fachada estaba cubierta de hiedra y sus puertas de madera crujían y gemían con el viento que soplaba desde el bosque. Nadie sabía quién había sido el dueño original de la casa, ni por qué había sido abandonada, pero la gente del pueblo prefería no indagar demasiado en el pasado oscuro que parecía envolverla.

Una noche de luna llena, un grupo de jóvenes aventureros decidió desafiar los rumores y entrar en la casa abandonada. Armados con linternas y valentía fingida, se adentraron en el sombrío interior de la mansión. El silencio era espeso y pesado, como si hubiera una presencia invisible observándolos en cada paso que daban.

De repente, comenzaron a escuchar susurros que parecían provenir de las sombras, voces susurrantes que les advirtieron de no continuar. Ignorando el miedo que sentían, los jóvenes siguieron avanzando por los pasillos polvorientos, explorando habitaciones que parecían congeladas en el tiempo, con muebles cubiertos de telarañas y retratos antiguos que los observaban con ojos vacíos.

En una de las habitaciones, descubrieron un sótano oscuro y húmedo, con paredes de piedra y velas encendidas que parpadeaban con una luz sombría. En el centro de la habitación había un círculo de piedras y velas, y una figura encapuchada que se erguía en el centro. Los jóvenes retrocedieron horrorizados al verla, pero era demasiado tarde.

La figura comenzó a recitar palabras en un idioma desconocido, y las velas se encendieron con una luz verde y fría. De pronto, la habitación se llenó de sombras y siluetas grotescas que se retorcían y gemían en agonía. Los jóvenes, presos del pánico, intentaron huir de la habitación, pero una fuerza invisible los sujetaba y los arrastraba hacia el centro del círculo.

Entonces, la casa comenzó a temblar y a chirriar, como si estuviera viva y enojada. Los jóvenes gritaron desesperados, mientras las sombras los envolvieron y los absorbieron en un torbellino de oscuridad. Nunca más se supo de ellos, y la casa abandonada de Valle Oscuro se convirtió en leyenda, un lugar maldito donde las almas perdidas vagaban en eterno sufrimiento.

Desde entonces, nadie se atreve a acercarse a la casa abandonada de Valle Oscuro, donde el horror y la desesperación habitan entre sus muros en ruinas.

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