La Casa Abandonada: Un Viaje a la Oscuridad

Había una vez una casa abandonada en las afueras de un pequeño pueblo. Se decía que estaba embrujada y que quien se atreviera a entrar nunca saldría con vida. Muchos eran los cuentos que se contaban sobre esa casa, pero nadie había sido capaz de comprobar su veracidad.

Un día, un grupo de amigos decidieron desafiar a la leyenda y entrar en la casa para explorarla. Entre risas y bromas, abrieron la puerta principal y se adentraron en la oscuridad de la casa. A medida que avanzaban, la atmósfera se volvía más opresiva y pesada, como si el aire estuviera cargado de malas energías.

De repente, comenzaron a escuchar extraños susurros que parecían provenir de todas partes. Los amigos se miraron entre ellos, visiblemente asustados, pero decidieron seguir adelante. No querían dejarse intimidar por simples ruidos.

Al llegar al segundo piso, encontraron una habitación que parecía ser la más antigua de la casa. En ella, descubrieron un viejo libro con páginas amarillentas y escritura en un idioma desconocido. Intrigados, decidieron llevárselo consigo para investigarlo más tarde.

Sin embargo, al agarrar el libro, una fuerza invisible los empujó hacia atrás, haciéndoles caer al suelo. Entonces, las luces empezaron a parpadear violentamente y las paredes parecían respirar, como si la casa estuviera viva y deseosa de devorar a sus intrusos.

Los amigos intentaron huir, pero las puertas y ventanas se cerraron de golpe, impidiendo cualquier forma de escape. Entonces, una presencia oscura y maligna se materializó frente a ellos, con ojos brillantes y una sonrisa malévola en el rostro.

"¡Bienvenidos a mi casa!" dijo la voz, llena de odio y desesperación. "Nunca podrán escapar de aquí. Sus almas pertenecen ahora a la oscuridad."

Los amigos gritaron de terror mientras la presencia se abalanzaba sobre ellos, devorándolos uno a uno. Nunca más se supo de aquel grupo de amigos que desafiaron a la casa embrujada.

Desde entonces, la leyenda se extendió por todo el pueblo, advirtiendo a todos los curiosos de los peligros de adentrarse en la casa abandonada. Algunos dicen que todavía se oyen susurros por las noches y que las luces parpadean en señal de advertencia. Pero nadie se atreve a verificarlo, pues aquellos que lo hicieron nunca regresaron.

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